Encuentros, Sin categoría — 19 febrero, 2014 at 10:17

TRAAMS, cortocircuitos de Flores Negras

TRAAMSBAJA

Formados en 2011 en Chichester (Inglaterra), los Traams han publicado hasta la fecha un EP (“Ladders”) y un CD (“Grin”) en el sello de Brighton FatCat. El pasado mes de febrero, en el marco de su segunda gira europea, estuvieron en Madrid y en Barcelona, desplegando su explosivo directo, a base de post-punk y kraut-rock. En disco recuerdan, como suelen apuntar los periodistas, a Pavement o Television, con guiños ocasionales a Joy Division o a XTC. En concierto, el efecto es mucho más contundente. Temas como “Fibbist”, que en estudio suenan contenidos y llenos de matices, se transforman sobre el escenario en una tormenta eléctrica. “Klaus”, por su parte, fue en el Sidecar una apisonadora sin fisuras, un mantra granítico a base de guitarra, bajo y batería, que puso al público a bailar, como en un trance autómata. Antes del bolo en Barcelona, Stu Hopkins (guitarra y voz), Leigh Padley (bajo) y Adam Stock (batería) se prestaron a hablar para la revista.

Antes de esta gira como cabezas de cartel girasteis por Francia, Austria y Alemania teloneando a The Wire. ¿Qué aprendisteis de ellos? Seguro que os enseñaron algún truco de supervivencia.

Bueno, básicamente nos dedicamos a conducir, les hicimos de chofer, acabábamos muertos. Era difícil conducir todo el día, salir de juerga por las noches  y rendir sobre el escenario, así que para esta segunda gira nos hemos traído a un conductor. No nos enseñaron ningún truco musical, más bien cosas que hay que saber cuando no estás tocando: a no beber antes de subir al escenario, o en general, cómo ir de gira por el mundo, ellos lo han hecho durante tantos años que funcionan como un reloj. Además son brutales en directo, nosotros éramos muy fans de sus primeros discos, pero ver las nuevas canciones en directo fue bestial. De hecho, el primer concierto al que fuimos los tres juntos fue a uno de Wire, en Brighton.

Brighton parece tener un papel central en vuestra carrera, vuestro sello es de ahí…

Es la mayor de las ciudades próximas a Chichester con una escena musical acorde con nuestra música. Portsmouth también tiene una escena musical importante, pero es más punk-rock. En Brighton hay mucha música alternativa, también hay más garitos donde tocar. Lo que ocurrió en Brighton es que durante unos años fue una ciudad dura, con problemas de delincuencia, así que los precios de las casas bajaron, y eso atrajo a muchos artistas, que se fueron a vivir allí.

¿Y qué tal se os da Londres? ¿Es muy complicado hacerse notar en una ciudad tan grande?

Nosotros hemos tenido mucha suerte, la gente nos ha apoyado desde el primer día, hemos hecho muy buenos conciertos en la capital. Hay tres o cuatro salas que programan el tipo de música que nosotros hacemos (Power Lunches, Shacklewell Arms, etc), y todas te invitan a tocar sólo si les gustas, ahí no tocas simplemente porque tú quieras. Nosotros hicimos en una de ellas el primer bolo que nos salió en Londres, y desde entonces hemos tenido la suerte de actuar en las demás. Lo que está bien de este tipo de clubs es que saben de música y programan bandas similares, no te mezclan con grupos que no tengan nada que ver con lo que haces, así que acabas tocando para un público que aprecia lo que haces, y tú acabas descubriendo grupos que te gustan.

¿Cómo componéis las canciones? Participáis los tres en las labores compositivas, en la misma medida?

Normalmente nadie compone canciones enteras en casa, más bien traemos fragmentos o ideas sueltas a la sala de ensayo, que luego desarrollamos entre todos. A veces somos capaces de machacar un acorde durante media hora, hasta convertirlo en una canción.

¿Cómo compararíais vuestro sonido de directo con vuestras grabaciones? ¿Creéis que vuestro trabajo en estudio le hace justicia a vuestros conciertos?

Ayer, en Madrid, algunos nos comentaban que les había sorprendido como sonábamos, que se esperaban algo más pausado, más sutil y atmosférico. En concierto nos gusta dar espectáculo, y somos mucho más agresivos. En directo somos más hard-core, más punk, nos movemos mucho, has de moverte si quieres que la gente también lo haga, pero intentamos sonar compactos.

¿Algún comentario sobre la producción de vuestros discos? Os habéis involucrado en las mezclas, etc?

Hemos usado dos productores (Rory Attwell y MJ de Hookworms), tanto para el EP como para el álbum, son grandes tipos, los respetábamos mucho por el tipo de grupos con los que habían trabajado. Aportaron muchas ideas, pero también han respetado lo que nosotros queríamos hacer. A Rory le enviamos nuestras demos antes incluso de firmar con FatCat Records… el productor tenía que ser barato, y él era una buena opción, porque le gusta trabajar con bandas jóvenes. Nos gustaban mucho algunas de las bandas con las que había trabajado, como Male Bonding, Veronica Falls… trabaja muy rápido, lo hizo todo en una sola habitación, donde puso todos los instrumentos, no usamos cabinas separadas.

¿Y qué imagen habéis elegido para la portada?, no queda nada claro de qué se trata. Y sin embargo, la revista Redefine la nombró una de las mejores portadas de 2013.

Es una flor, fue idea de un fotógrafo que trabaja para el sello, Nic Schonfeld. A mucha gente le ocurre lo mismo que a ti, no entiende lo que es, piensan que es una espina, o una garra, pero es una flor. Y es precisamente lo que nos gustó, que a ninguno de nosotros nos recordara a nada en particular. Nic está un poco pirado, es muy meticuloso, nos trajo una colección de fotos de flores, y hasta nos dijo los nombres de cada una en latín. Nosotros nos limitamos a elegir la que más nos gustó. Pero ni la foto ni ese fondo tan negro están manipulados, ahí no hay nada de Photoshop.

“Klaus”, la última canción del disco, es muy larga, como un mantra en clave kraut-rock, con un bajo que se te mete en la médula… podría durar treinta minutos, y probablemente vuestros fans os lo agradecerían. ¿Es algo que hacéis en el local de ensayo, hacer versiones de temas mucho más largas que en disco?  

Sí, a veces hemos dicho en broma que nos gustaría hacer un concierto en el que sólo tocáramos “Klaus”, a ver qué pasa. No es nada consciente, algunas de nuestras canciones duran siete minutos, y otras se quedan en tres. Pero la mayoría de nuestros temas son largos, porque necesitas crear un ambiente, una intro, un nudo y un desenlace, si quieres que la gente se empape del ritmo y acabe bailando.

Cuando he leído sobre vosotros, siempre he visto que se os compara con grupos como Pavement o con Television, pero a mí me gustaría lanzar un par de nombres adicionales. En “Swimming Pool”, por ejemplo, me recordáis a Joy Division.

Sí, a todos nos gusta mucho TV On The Radio, que a su vez están muy relacionados con Joy Division. También en “Head Roll”, otra de las canciones del CD, hay una percusión muy deudora de New Order. A Rory le gustan mucho las bases rítmicas de Joy Division, en realidad fue idea suya.

La otra referencia que echo en falta en los artículos que se han escrito sobre vosotros es XTC.

Leigh: Yo no los conozco, debería escucharlos. Stu: “Making Plans For Nigel” es  una de las mejores canciones de pop que hay. Leigh: son un poco como los Stranglers, ¿no? Stu: no, son más bien como una versión pop de Wire.

¿Hacéis alguna versión?

Sólo hemos hecho una, una canción de navidad, “I Believe in Father Christmas”, de Greg Lake (de Emerson Lake & Palmer), la tocamos en Brighton, en un concierto de navidad en que cada grupo tuvo que tocar un villancico. Si, nos encanta el rock progresivo (risas)

 Texto: Alex Fernández de Castro

 

 

 

 

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