Vivos — 16 diciembre, 2013 at 20:30

Girls, Guns & Glory. Sala Rocksound

GirlsGunsandglory

Normal
0
21

false
false
false

MicrosoftInternetExplorer4

/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:”Tabla normal”;
mso-tstyle-rowband-size:0;
mso-tstyle-colband-size:0;
mso-style-noshow:yes;
mso-style-parent:””;
mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
mso-para-margin:0cm;
mso-para-margin-bottom:.0001pt;
mso-pagination:widow-orphan;
font-size:10.0pt;
font-family:”Times New Roman”;
mso-ansi-language:#0400;
mso-fareast-language:#0400;
mso-bidi-language:#0400;}
Muchos músicos se preguntan dónde está la clave para que la prensa considere un concierto bueno o no. La banda de Boston, Girls Guns & Glory demostró, por segunda vez, que ellos tienen bien claras las premisas. En primer lugar está la intensidad, aspecto este del que los tipos van sobrados. El siguiente aspecto sería la actitud. Tus ganas de tocar suelen ser directamente proporcionales a la forma en que te recibe el público y el Rocksound fue prueba de ello una vez más. A eso sólo hay que añadirle buenas canciones, buena instrumentación y un excelente cantante y la cosa va rodada. Llegaban Ward Hayden y los suyos para presentar las canciones de su quinto disco, Sweet Nothings, a las que unieron un buen puñado de revisiones de los anteriores y hasta tres versiones de un Chuck Berry más vacuno que nunca. Tiene Hayden un deje vocal a medio camino entre Dwight Yoakam y Chris Isaak que lo hace simplemente delicioso, mientras que cuando Chris Hersch, mucho mejor guitarrista que cantante, le suple en dichas tareas no podemos evitar acordarnos de Keith Richards y sus interpretaciones de «Happy». El resto de la banda se muestra competente y acertada en el acompañamiento de sus dos piezas claves y el motor funciona. Ruge y la noche lo agradece. Daba igual que el frío haya hecho acto de presencia en la ciudad condal porque en el pequeño local del Poble Nou el calor tomaba forma en las notas que salían del buen hacer de una pequeña banda de Massachusetts ¡Larga vida a esas pequeñas grandes bandas!

Texto: Eduardo Izquierdo

Foto: Luis Lecumberry

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: