Vivos — 2 junio, 2013 at 13:30

Los Madison. Sala ZAC

MadisonZac

Lo mío con Los Madison empieza a ser un problema. Soy amigo de la banda y a veces hasta consejero. Disfruto todos y cada uno de sus conciertos y lo mismo sucede con sus discos. Pero eso, lejos de suponer un beneficio a la hora de, por ejemplo, encarar una crítica como esta, se convierte en una rémora peligrosa para el grupo y para mí. Porque yo quiero más de ellos. Y toca explicarse.

Tienen los madrileños ahora uno de esos directos apto para todos los públicos, y eso va claramente en su haber. Txetxu Altube es un frontman enérgico, un excelente compositor y un soberano cantante. Y la banda funciona a la perfección como arropo a su música. No son virtuosos, pero son competentes como pocos y dan a las canciones de Altube, ni más ni menos que lo que necesitan. No se me ocurre mucha gente que pueda hacerlo mejor que ellos tres. Diferente puede, pero mejor…Entonces ¿qué espero de ellos? Fácil. Espero que sigan creciendo. Como han hecho a lo largo de los últimos cuatro o cinco años. Que se crean que son una banda de verdad, no un grupo de muy buenos amigos que lo pasan bien tocando juntos. Que no paren de evolucionar y que me sigan emocionando.

Veo los conciertos de Los Madison y recuerdo aquella banda insegura de sus inicios. Ahora no tienen nada que ver con aquello, pero creo que les falta un pasito más para acabar de dar el do de pecho. Cuando dejen de ruborizarse en el momento que les diga un secretista como yo que su directo es mejor que el de Urquijo y compañía, que sus canciones ídem de ídem y que lo mismo sucede con otros mitos de su circunferencia musical, estarán mucho más cerca de ello. No necesitan versionar a Quique González como hicieron el viernes en una versión, mal elegida en mi opinión, de un «Suave Es La Noche» a la que poco aportaban. Eso es demasiado evidente y por ahí no. Decirles que es el tema que peor sonó de la noche es probablemente el mejor ejemplo de lo que quiero decir. Sus canciones tienen entidad propia, tienen fuerza y tienen un sello. Ya no son unos Secretos de segunda. Son Los Madison y consiguen que un tema que estrenaban en Barcelona esa noche como «Cuestión de Intensidad» parezca ya un clásico de su repertorio. No les hacen falta continuas referencias entre las canciones a Barcelona (si hubieran utilizado el Barça las hubieran cumplido todas) ni agradecer continuamente que estemos allí. Si estábamos es porque creemos en ellos y sus conciertos nos hacen disfrutar, no porque sean agradecidos. Tienen al público ganado de antemano, sin necesidad de ese tipo de cosas gracias a un repertorio y una interpretación tan consistentes que muchos quisieran para sí. Así que sigan, sigan. Como dicen los árbitros en el fútbol. Yo creo en ustedes pero ¿y ustedes?

 

Eduardo Izquierdo

Foto: Silvia Beltrán

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