Encuentros — 8 abril, 2013 at 9:28

Wild Honey, explicando un momento concreto

Wild Honey Asteroids3Escasos se quedan los calificativos para definir la música de Wild Honey. Además de atemporal y particular, el pop patentado por Guillermo Farré puede tildarse de ecléptico, selecto, personal, colorista y rico en matices. Recorriendo con cada canción un estilo musical diferente: psicodelia, el folk, baile, tropicalia… Un crisól musical que se manifiesta de manera irrefutable en su nuevo trabajo discográfico titulado Big Flash.

Big Flash ha sido producido por Tim Gane (Stereolab). Parece ser que hiciste una lista con personas con las que te gustaría trabajar, el primero era Tim. Te pones en contacto con él personalmente y te invita a ir a Berlín. ¿Es un sueño hecho realidad?

Tras haber grabado el primer álbum en casa, tenía claro que quería hacer el nuevo disco con un productor para seguir aprendiendo y no estancarme con una única manera de hacer las cosas. Además, mi objetivo era que de la grabación pudiera sacar una experiencia interesante, algo similar a un curso en producción y grabación, y al mismo tiempo poder ampliar la paleta de sonidos con la que suelo trabajar.

Me planteé hacer una lista de diez personas con las que grabar el disco y luego ver qué era posible y que era una mera fantasía. La primera persona de la lista fue Tim Gane de Stereolab. El problema fue que me apetecía tanto esa idea (soy muy fan del grupo) que no continué la lista y dediqué todos mis esfuerzos a dar con él.

Cuando por fin conseguí su email (no fue una tarea fácil), le mandé el primer disco de Wild Honey y un email gigante explicándole por qué quería trabajar con él, aunque no tuviera experiencia en producción fuera de Stereolab o de sus colaboraciones con Sean O’Hagan de High Llamas.

Su condición fue que nos teníamos que conocer antes de comprometernos a nada. Acababa de tener una mala experiencia produciendo el segundo disco de Atlas Sound, ya que no congeniaron y Atlas Sound acabaron grabando el disco en otro lugar, y no quería trabajar con alguien con el que no hubiera un entendimiento. Así que viajé un fin de semana a Berlín, nos conocimos, nos caímos bien, vi su estudio y a partir de ahí ya nos pusimos de acuerdo para trabajar juntos. La verdad es que sí es un sueño hecho realidad, ya que se me ocurren pocos grupos que me interesen tanto como Stereolab a nivel de producción y de estética sonora.

Cada canción del disco representa una visión distinta del pop: psicodelia, folk, naif, tropical… ¿Es intencionado o tus gustos son tan amplios que quedan plasmados en tu música?

Me hace ilusión que veas diferentes estilos en el disco, siempre me preocupa que las canciones se parezcan mucho entre sí y por eso trabajo mucho, ya sea con los ritmos o con los arreglos, para tratar de darles una personalidad diferente a cada una. Y sí que escucho mucha música diferente, de hecho creo que hay cosas que ni siquiera acaban notándose en lo que hago como Wild Honey. Me interesa que en la música de Wild Honey la paleta de sonidos sea amplia, cuidando siempre de no entrar en el pastiche.

Llama la atención los innumerables arreglos y melodías pegadizas que incorporas a cada tema.

Lo maravilloso de la música pop es que a pesar de los límites tan claros que existen (desde la duración al tipo de notas que se utilizan, estructuras, etc.) siguen apareciendo canciones alucinantes y millones de grupos en todos los rincones del mundo. Creo que todas las semanas escucho nuevas canciones que me vuelven loco y da vértigo pensar en lo infinito de algo que a priori es tan limitado.

De ahí que me interese tanto la producción y los arreglos. Seguramente el esqueleto de una canción de Pet Shop Boys, Rhianna o de Neil Young pueden ser muy parecidos. Es el envoltorio, los instrumentos que utilizas, el tono o muchos detalles más, lo que hace que una canción acabe encajando en un género más específico.

En Big Flash, eligiendo además a Tim Gane para que se encargara de la producción, decidí darle aún más importancia a los arreglos. Al no tener formación musical más allá de escuchar muchos discos, el proceso de arreglar una canción es un camino de prueba y error al que dedico mucho tiempo y con el que me lo paso muy bien. Y con Tim Gane aprendí un montón de trucos e ideas interesantes que tengo ganas de empezar a usar en nuevos temas.

Supongo que eres muy inquieto y te gusta indagar, musicalmente hablando, de hecho en Fake Horoscopes EP incluías dos remezclas de gente como Gummy Soul (los nuevos productores favoritos de Kanye West) y del venezolano Algodón Egipcio.

Sí que me interesa probar cosas diferentes. Aún así en algún momento creía que Big Flash iba a ser un disco muy diferente a Epic Handshakes and a Bear Hug y al final creo que los dos discos tienen muchas cosas en común.

Con las remezclas de Fake Horoscopes EP pude trabajar con músicos a los que admiro mucho y que hicieron un trabajo alucinante con mis canciones. Lo único que echo de menos es no haber estado con ellos en el estudio para ver cómo diseccionaban los temas y les daban la vuelta para llegar a lo que hicieron al final.

Este disco estaba programado que saliera publicado a finales de 2012 y ha visto luz en abril de 2013. ¿Qué motivos causaron dicho retraso?

Que la música sea un hobby y no una actividad a la que poder dedicarle muchas horas hace que a veces todo vaya más despacio de lo que te gustaría. Cuando tuve las mezclas finales del álbum había algunos elementos que no me convencían y decidí volver a mezclarlo en Madrid. Si hubiera tenido más tiempo, estos cambios hubieran sido más rápidos y quizás los hubiera podido hacer en Berlín, pero al final todo el calendario de grabación y mezcla dependía de mis días de vacaciones en mi trabajo y tuve que retrasar todo.

En el momento no tenía muy claro si editar el disco tal cual estaba, me preocupaba que darle una vuelta a la mezcla fuera ya un delirio de haber estado tanto tiempo trabajando en las canciones y haber perdido la perspectiva. Pero creo que fue una decisión muy buena, fue el empujón final para que las canciones quedaran como verdaderamente las tenía en la cabeza.

¿Es un disco con sonido más primaveral que invernal?

Trabajar durante mucho tiempo en las mismas canciones haces que acabes perdiendo un poco la perspectiva y no sé si suenan a invierno, a primavera o verano. Lo que me trasmiten las canciones al escucharlas ahora son cosas que han ocurrido durante el proceso creativo o me recuerdan de dónde surgió la idea y ese tipo de cosas.

Sí que me he esforzado en que los ritmos tuvieran mucho más protagonismo. El primer disco, al haberlo grabado casi por completo en casa, quedó muy acústico y en conjunto quizás era demasiado relajado. En Big Flash hay muchas más baterías, canciones con más ritmos… y sí, podría decirse que es más primaveral que invernal en ese sentido.

 

Además de Wild Honey también te dedicas a componer bandas sonoras, como fue el caso de Regreso a Viridiana, ganador del Premio Goya al Mejor Corto Documental en 2012.

Han surgido algunas oportundades, como cuando me encargaron la banda sonora de Regreso a Viridiana, pero no me dedico a ello. Es algo con lo que disfruto mucho, me permite probar cosas que no incluiría en canciones de Wild Honey y tratas de acoplarte a las necesidades que tiene el director para cada proyecto. Me encantaría hacer más bandas sonoras en el futuro, ojalá salgan más cosas así.

¿Crees que con este nuevo álbum has tocado techo tanto en la composición como en la interpretación?

Cada disco representa una etapa de tu vida y de lo que te interesa como músico en un momento concreto. Más que un techo, Big Flash lo veo como un objetivo que me marqué y creo que he conseguido un disco muy parecido al que imaginaba cuando empecé a componer canciones hace dos años. Pero ya estoy deseando empezar a trabajar en un disco nuevo para probar nuevas ideas.

Ya sabes que Ruta 66 es una publicación en la que se viven “tiempos de rock”. ¿Cómo captarías la atención del lector más rockero de esta revista?

Soy lector de Ruta 66 desde hace muchos años y, aunque no se note en lo que hago con Wild Honey, en casa escucho cosas que pueden ir de los Flamin’ Groovies a los Dwarves. Pero vamos, que en Ruta 66 es donde he leído por primera vez artículos sobre Big Star, Gram Parsons o Phil Seymour, así que creo que el lector de Ruta 66 es muy abierto musicalmente y no creo que algo como Wild Honey le parezca algo marciano.

¿Para terminar en qué punto se encuentra tu otra banda, Mittens?

Anita, la cantante de Mittens (y que por cierto hace coros en Big Flash) se fue a vivir a Alemania hace unos meses. Decidimos dejar el grupo en punto muerto. No nos hemos separado, que es algo un poco raro para referirse a un grupo de amigos que nos seguimos viendo casi todos los fines de semana, pero no estamos ensayando ni haciendo canciones nuevas. Queremos dejar la puerta abierta por si en unos meses nos apetece retomar el grupo.

 

Rafa García Moreno

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