Encuentros — 2 Julio, 2012 at 0:00

Pilgrim Rose, Esperando a los días brillantes…

Un disco fresco y ligero. Excelente para acompañar los días soleados que se adueñaran del verano. Melodía y canciones redondas. Esa es la fórmula del combo asturiano. Una fórmula a la que, en las manos adecuadas, es difícil resistirse. Y no se engañen, no es un disco de “americana”. Es un trabajo que va más allá. Que despeja horizontes a fuerza de dejar que la inspiración fluya libre y sin corsés. Sin que la tierra de origen pueda marcar o trazar un camino. Brighter Days Will Come (Silver Wheels, 2012) podría venir de las manos de cualquier formación californiana y seguramente lo valoraríamos más, así somos en este país, pero ha sido creado en Asturias y elaborado en los Guitar Town Recordings cántabros de Hendrik Röver. Háganse un favor y denle una escucha. Pillamos a Juan Villar, guitarras y banjo, para que nos relatara el proceso y otras muchas cosas.

 

 

Parece ser que empezasteis como trío instrumental con un concepto bastante alejado de como sois ahora.

Si, es cierto, comenzamos como trio de acid rock y progresivo. En cualquier caso, son formaciones diferentes, se aprovechó el nombre, nada más. No obstante, en nuestra furgoneta podemos pasar sin ningún problema de J.D. Crowe a King Crimson o a los Dead Kennedys. Nos gusta la música popular del siglo XX, las canciones, no nos atan los estilos.

La entrada de Juanjo Zamorano empezó a revertir la situación. ¿Qué aporto esa incorporación para cambiarlo todo?

El caso es que se estaba trabajando en paralelo. Juanjo y yo nos reencontramos después de algunos años y comenzamos a hacer maquetas en casa. Tenía un material que me pareció increíble, ¿por qué no aprovechar la buena instrumentación del trio con un buen compositor? Vimos la oportunidad de hacer algo que teníamos en mente desde que entró en nuestras vidas el Sweetheart of the Rodeo.

¿Se desarrolló esta transformación de manera natural? ¿Hubo que forzar alguna situación?

No, fue muy espontaneo. Nos íbamos entusiasmando cada vez más con los resultados. La gran sorpresa fue lo bien que empastaban las voces de Juanjo y de Miki (al que no habíamos oído cantar en la vida). Creo que eso, junto a las composiciones, es lo más interesante de los Pilgrim.

Como escribí en la reseña del disco para nuestra versión en papel creo que partís de ese encuentro del rock & roll con la música de raíces. Ya sabéis la Música Cósmica de Gram Parsons… ¿Cuáles son las principales influencias para Pilgrim Rose?

Pues sí, todos venimos del rock. Descubrimos a Merle Haggard vía Grateful Dead o a Buck Owens por los Beatles. A partir de ahí, lo que te decía antes, de todo y en abundancia. Para Juanjo la santísima trinidad son Elvis, Dylan y Springsteen, Miki tiene una cultura musical vastísima y los mío son los Allman Brothers y los Byrds. El punto moderno lo pone Jesús, que nos insiste en que escuchemos a Wilco y a Fleet Foxes. Y desde luego no podemos vivir sin la Creedence y los Beatles. Últimamente estamos desarrollando una afición casi enfermiza por George Jones. Culpa de Hendrik, sin duda, jajaja.

Hace algunos años un disco como este hubiera sido una rara avis dentro de la música nacional. Ahora ya no, incluso alguna banda que toca terrenos limítrofes con el vuestro goza de bastante éxito, léase Arizona Baby por ejemplo. ¿Es ya la música algo totalmente global indiferentemente de en qué lugar sea creada?

Si, es un aspecto positivo de la globalización. Tienes acceso a instrumentos, a formación… En youtube puedes recibir una clase magistral de bluegrass directamente de las fuentes.

En cuanto al panorama nacional, parece que desde que se murió el pobre Johnny Cash y le hicieron el biopic, la escena indie ha cambiado la Fender Mustang por la mandolina y el ukelele. Me temo que es una aproximación muy frívola y que como vino, desaparecerá. No olvidemos que hace nada, la country music y el folk eran cosa de paletos. En cualquier caso, nos beneficia, desde luego.

Porque decidisteis grabar en Guitar Town y que es lo que ha aportado Hendrik a Bighter Days Will Come

En un primer momento la elección del estudio no se hizo por las máquinas si no por el maquinista. Una vez llegas al sitio, te das cuenta que estás en un lugar especial, en lo técnico y en lo humano. Ya habéis escuchado lo que está saliendo de ahí… a los discos de Soul Jacket, Sra. Robinson y a los propios Deltonos o Hendrik en solitario me remito.

Las aportaciones…bufff, todas, producción, arreglos, instrumentación, hasta asesoramiento legal y promoción. No tenemos palabras. Eternamente agradecidos. Y deseando volver, claro.

Las partes vocales y las melodías, también las de guitarras, están muy curradas. Y todo el disco gira en torno a ellas. Son el pilar fundamental de las canciones. ¿Cómo trabajáis este tema?

Muchas gracias. Te tendrían que responder ellos, pero desde mi punto de vista, que canto igual que una rana con resaca, lo hacen insultantemente sencillo. La prueba del algodón es despojar de arreglos cualquier tema nuevo. Si se puede defender y se sostiene con una guitarra acústica y unas voces, es una canción válida para Pilgrim Rose.

¿Cómo llegan hasta vosotros esas influencias bluegrass que se perciben en algunos temas? Una cosa es el rock americano y el country y otra este estilo más minoritario…

No sabría decirte en que momento ocurre. Estábamos ya muy familiarizados con el blues antiguo y el folk americano y europeo. En el rock puedes encontrar pistas en «Willy and the Poorboys» o en «Pony Boy» de Dickey Betts. Era cuestión de tiempo volverse loco con ese estilo maravilloso. Luego nos encontramos con Hendrik, y claro, se juntan el hambre con las ganas de comer.

Hay también una parte británica aunque quizás esté un poco más oculta… ¿No?

Sin duda, Bowie y los Beatles son de cabecera. Sin un disco de los Who, no somos personas. Faces, Pentangle, Cream, Ian Anderson, Floyd, Stones, Zeppelin, Kinks, los Sex Pistols… imposible renunciar a todo eso.

¿Os apuntáis a la corriente de que el dichoso americana ya ha dicho todo lo que tenía que decir o bien pensáis que lo único que ha fallecido es el término propiamente dicho? Porque el rock de raíces siempre ha estado ahí…

Y seguirá estando. Insisto, mientras tengas una canción con entidad propia, todo lo demás es irrelevante. Lo que no se sostiene es formar bandas para hacer ejercicios de estilo. Si sigues los clichés lo que obtienes al final es una parodia del género.

Cuidáis mucho el diseño gráfico. Los dibujos y la estética que acompañan la grabación son estupendos. ¿Es importante para vosotros este aspecto?

Gracias de nuevo. Eso es obra de Victor Martínez Agüera, que forma parte del grupo como ilustrador. Queremos seguir la tradición californiana y de los primeros discos de country rock. Nos encantan las portadas de Rick Griffin, de Stanley Mouse, de Roger Dean…. Invito a los lectores a que echen un vistazo en nuestra web a los trabajos de Victor para otras bandas.

Ya habéis presentado el disco en vuestra Asturias natal. ¿Habrá gira por el resto del país?

Nos encantaría, pero antes tenemos que hacer un buen trabajo de promoción previa. Nos negamos a hacerles pagar los bolos a los amigos y familiares que tenemos en otras provincias. Siempre nos fijamos objetivos humildes y razonables, intentaremos hacernos con un circuito por el norte y luego ya se irá viendo. Promotores, estamos a vuestra disposición, jajaja.

 ¿Cómo es Pilgrim Rose sobre las tablas? Llevareis músicos de apoyo, coros, teclados, o solamente vosotros cuatro en escena…

Para las presentaciones vamos a contar con todos los colaboradores del disco, Ana López, que tiene una voz maravillosa, Ricardo Fuentes, un lujo de músico al piano y Hendrik, siempre que pueda, se acercara a acompañarnos con su pedal steel. La verdad es que estamos como críos con zapatos nuevos.

Para acabar… ¿Es el título del disco un mensaje optimista ante la deprimente situación, política y social, en que nos encontramos? ¿Creéis de verdad que llegarán días mejores, más brillantes?

Qué remedio, más de la mitad de la banda somos parados de larga duración. Aquí en Asturias las cuencas mineras están ardiendo. Que por cierto, no sé si se está enterando el resto del país. Impresentable la falta de información a nivel nacional. Con todo este percal, si no le ponemos un poco de fe, nos vamos a volver locos o directamente psicópatas. En fin, “All things must pass…”. Muchísimas gracias.

MANEL CELEIRO

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