Encuentros — 4 abril, 2012 at 0:00

Serie Música y Compromiso: Enric (Meows)

Seguimos interrogando a nuestros músicos favoritos. ¿Qué piensan de la relación entre política, compromiso social y rock’n’roll? Aquí tienen ustedes las respuestas de Enric, el incombustible guitarrista de los enormes Meows…

 

 

-¿Por qué hay reticencias a tocar esta clase de temas? ¿Por qué tocar temas sociales o políticos (y no hablo de significarse a favor de un partido, un movimiento o una ideología, sino de contar las cosas que pasan) está cada vez peor visto en el rock?

-Para la mayoría de músicos de R&R  -o sea, los que no viven de la música- éste suele ser más una obsesión personal que un vehículo para la reflexión. Eso, además de la diversión, la cervecita, etc, sigue siendo lo primero por delante de todo lo demás. Aunque a la larga se convierta en una parte importante de tu vida, en la que inviertes un montón de tiempo y energía, no creo que cantar sobre tus miserias o las de los demás sea una gran idea. Para lamentarse ya existe un género estupendísimo e igualmente sobreexplotado: el blues.

 – Llama la atención que haya existido un abandono generalizado de estos temas, mientras que las letras han tratado con bastante frecuencia lo íntimo, la relación con uno mismo o las complicaciones en el amor.  Sin embargo, cuando se trata de hablar de los sentimientos que provoca esa inestabilidad vital socialmente causada, todo el mundo parece mostrarse un tanto saturado. ¿Por qué crees que es así? Y en tu caso, ¿por qué está clase de temas te interesan/ no te interesan para tus letras?

-No creo que la gente esté saturada, no he oído a nadie quejándose de ello ni exigiendo más enjundia u originalidad. En mi caso, tiendo a pensar: “si ni siquiera a mí me interesa mi propia opinión sobre cómo está el patio ¿cómo va a interesar a los demás?”. Mi misión, si es que tengo alguna, no es para nada denunciar lo que anda mal y muchísimo menos quejarme en nombre de nadie, tampoco reflexionar sobre el estado de las cosas, sino reivindicar cuatro artistas, discos o conciertos que, musicalmente hablando, en su día me volaron la cabeza.

Es curioso, además, que cuando las presiones exteriores desaparecen, por ejemplo las de la gran discográfica, a la hora de hacer un determinado tipo de música o de tratar determinados temas para conseguir el éxito, justo cuando no hay censura, estos temas se tocan menos. La gran mayoría de vosotros no está en una multinacional y la presión del público ya no se deja notar en hacer músicas más o menos accesibles. ¿Se te ocurre alguna explicación? ¿Hasta qué punto esos retratos musicales  de la realidad exterior tienen hoy validez? ¿La gente se los cree o no? ¿Es algo que necesitamos o mejor dejarlo estar?

-Si tienes problemillas de censura con tu casa de discos lo más probable es que tanto el sello en cuestión como tu grupo apesten. Los retratos que mencionas tienen la validez que el bagaje y la credibilidad de su autor les da, y también del interés que despierten entre el consumidor. ¿La gente se los cree? Depende; no es lo mismo cantar para veinteañeros que para gente con más kilómetros. Aunque sí, mejor dejarlo estar. Hasta Bob Dylan estaría de acuerdo.

-¿Hasta qué punto percibes como algo político lo que haces? ¿Hasta qué punto se refleja en tus canciones tu visión política del mundo?

-Supongo que tu forma de actuar, y, en cierto modo, tu trayectoria como grupo te define políticamente, aunque sea de forma inconsciente. De todas formas, lo único que reflejan nuestras canciones son nuestros gustos musicales y nuestra admiración por algunos de los que llegaron antes que nosotros. Puede que también ofrezcan nuestra visión del mundo, pero nunca de forma política.

  La gran mayoría de la gente que hace rock and roll lleva las riendas de su carrera, en muchos casos porque no queda más remedio, en otros porque así lo han elegido. ¿La búsqueda de la libertad artística es la única decisión política que debe tomar un músico o deben implicarse también en asuntos más sociales? ¿Ves la independencia y la autogestión como algo político o es algo que se hace porque no se tiene otra opción?

-No creo que nadie tenga la obligación de implicarse en asuntos “más sociales”, sea músico o fontanero. Faltaría. La misión de un músico profesional es ganar pasta, la de un músico aficionado divertirse y tocar lo que le salga de los huevos. Por desgracia, los poquísimos que consiguen las dos cosas, viven con la incertidumbre de saber lo que durará el invento. En el 99% no hay otra opción. Además, presumir de independencia o  autogestión no tiene sentido si no te llaman para tocar o nadie compra tus discos.

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