Encuentros — 16 Marzo, 2012 at 0:00

Evil Mr Sod & Dallas Kincaid, Érase una vez un francés y un canario…

Permítanme titular esta entrevista con aquellos enunciados que precedían a uno de aquellos casposos chascarrillos que tanto corrieron durante una época. El asunto se prestaba a ello. Pero no se equivoquen, no se trata de ningún chiste. La asociación artística del galo Dallas Kincaid y del canario, afincado en Berlín, EvilMrSod, es cosa seria. Muy seria. Combinación de dos estilos diferentes de entender la música cuajados por manos tan codiciadas como las de Ivan Julian o Matt Vertta – Ray y plasmado en Subterranean Power Strain (Masters At Paradise, 2011).

 

 

 

 

Disco del cual podéis leer reseña en la sección Discomático de esta misma web. Pablo Rodríguez (aka EvilMrSod) nos explica cómo, cuándo y de qué manera se gestó la grabación. Y todas las interioridades del proyecto.

¿Cómo entráis en contacto Dallas y tú?

Por internet. Le pasé Devil’s Right Hand, le gustó y me propuso una entrevista para una revista en la que a veces colabora (Abus Dangereux). Ahí empezó la amistad y, posteriormente, la colaboración musical.

La nota de promoción afirma que tenéis influencias musicales comunes. Nunca lo hubiera dicho a tenor de la obra de uno y otro.

Hay cosas que nos gustan a los dos: Nick Cave, Cramps, Cash, Hank Williams, Ramones, Jon Spencer, Dylan, country y blues, Petty, Mellencamp… Pero, por ejemplo, él no es demasiado fan del heavy metal (en ninguna de sus vertientes) y a mí me encanta. También me gusta el hiphop antiguo y a él nada. Lo suyo es más el garage, el punk y el blues.

¿Cuándo surge la posibilidad de una colaboración entre los dos?

La verdad es que el mérito de la idea es totalmente de Dallas, yo en ese momento estaba empezando a maquinar El Cuervo, que al principio iban a ser dos E.P.’s, lo que quería decir que iba a estar ocupado un buen tiempo. No tenía en la cabeza hacer ningún disco con nadie, pero cuando me lo propuso pensé que era una idea genial por el hecho de ser tan diferentes. Me pareció que podía salir algo interesante de ahí.

¿Cuál ha sido el método de trabajo a seguir? ¿Ha fluido con naturalidad?

Nos mandamos demos de temas que teníamos escritos o esbozados y seleccionamos los que nos parecían que podían encajar mejor. Nos dimos libertad para hacer lo que quisiéramos, si a alguno no le gustaba algo, lo discutíamos y buscábamos soluciones. Cada uno tenía la última palabra sobre sus canciones. En ese sentido para mi fue una experiencia muy positiva. Soy un obseso del control, así que dejarme ir y permitir que otra persona con otro punto de vista aporte algo a un tema mío fue bastante liberador. Y la parte en la que yo aportaba cosas a sus temas fue incluso más divertida, ahí me tocaba ser más “productor” o “músico” y no tanto “el jefe”.

Lo digo ya que hay temas en que tú pareces llevar las riendas, «Oblivion», «Baby, Baby B-B-B- Baby», y en otros, «SheryLynn», «Bye Bye Lil’ Bluebird (Dee Dee’s Blues) », es Dallas quien toma el mando.

Claro, éso es porque no escribimos los temas juntos. Hubiera sido un disco totalmente diferente. La aportación de Dallas se nota sobre todo en su visión de cómo montar un tema, cómo grabar cada cosa, cómo conseguir cierto tipo de sonidos. Él es mucho de ruiditos, “aquí esta guitarra hace esto durante diez segundos y luego la ponemos al revés” y tal. Yo soy más tradicional en ese sentido: busco más la interpretación y no me preocupo tanto de si este sonido es el idóneo o hay que buscar uno mejor. Digamos que yo he sido un 1% más productor que él. He metido alguna tijera y he quitado una guitarra que hacía algo muy mecánico para poner un slide o algo así. Intentando hacer los temas más humanos.

Dos nombres de lujo acompañan este trabajo. Matt Verta-Ray (Spedball Baby, Heavy Trash) e Ivan Julian (Richard Hell & The Voidoids, Matthew Sweet) en tareas de mezcla y masterización.

Fue la guinda del pastel. Lo sabíamos antes de terminar de grabar, pero en cuanto le mandamos a Matt todo el material, estábamos como críos esperando a que nos pasara premezclas para ver qué había hecho. La posibilidad de tener a Ivan masterizando nos llegó también en mitad del proceso de mezcla y fue en plan “¿Estás de broma? ¡Dile que si, claro!”. Matt es un santo, tuvo mucha paciencia con nosotros y se preocupó de que el disco quedara exactamente como queríamos. Además, tocó un par de solos enormes.

Su presencia es muy favorable a nivel promocional. Pero… ¿Qué balance artístico hacéis vosotros de su trabajo?

Espero que sea muy beneficioso, pero si no hubiéramos estado al 100% contentos con el resultado no lo hubiéramos sacado. Como te dije, soy un “control-freak”, así que al principio no estaba seguro del sonido. Me gustan las cosas naturales e incluso soy poco amigo de reverbs y demás. Así que cuando Matt empezó a mandar premezclas tengo que admitir que me asusté. No era a lo que estaba acostumbrado. Pero me di cuenta de que no era un disco de EvilMrSod sino de Dallas Kincaid & EvilMrSod. Hay una ligera diferencia, ¿no? Decidimos hacer el disco para investigar y arriesgarnos, salir de lo que ya conocíamos y crecer como músicos. Y eso incluía trabajar con más personas y estar abiertos a cambios. Cuando entendí y acepté éso fue cuando empecé a disfrutar plenamente del disco.

¿Os podremos ver juntos sobre el escenario?

Por ahora no hay nada planeado. Nos encantaría poder hacer algunos conciertos juntos. De hacer algo será durante el 2012. Ahora estamos centrados en la promoción. El disco está editado en Francia en Masters At Paradise Records y distribuído por Socadisc. Ahora estamos intentando conseguir sello y/o distribuidor en, por lo menos, Alemania y España. Así que ya saben, si alguien se anima, nosotros encantados.

Manel Celeiro

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