Vivos — 26 mayo, 2011 at 0:00

Motorpsycho

La Ovella Negra, Barcelona

Poco a poco los noruegos se han ido abriendo paso y, con el boca a boca como principal medio, empiezan a asomar la cabeza desde el underground y la asfixia de una escena cerrada. Una buena entrada y un público variopinto, proveniente de diversos gustos y filiaciones musicales, así lo prueban. Curioso cuanto menos ya que no son una banda de fácil digestión

 

Sus largos desarrollos, en algunos casos hipnóticos y en otros mucho más cafres, y sus paseos por diversos géneros exigen atención y cierta educación del oído. Por tanto no deja de ser sorprendente, en los tiempos que corren, la magnífica acogida y respuesta obtenida por una banda que se aventura, en menos de lo que tarda una mano en cambiar de acorde, por pasajes metálicos, atmosferas fumetas, jams lisérgicas a lo Costa Oeste, en ocasiones solo faltaban Cipollina y Kaukonen punteando a todo tripi, viajes psicodélicos, fragmentos jazzys y armonías vocales que pueden recordar tanto a los Beatles como a los Wishbone Ash de Argus. Tamaño desbarajuste estilístico funciona, ¡vaya si funciona!, gracias a la calidad técnica del trío, impresionante sección de ritmo con uno de los percusionistas más finos que se han visto últimamente, y a un hilo conductor, manejado con libertad, parecen dispuestos a tocar lo que sea y como sea, pero con firmeza ya que jamás se van por las ramas. Una de las bandas europeas más atractivas del presente.

MANEL CELEIRO

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